Uno puede hacerse muchas preguntas, porque a fin de cuentas la vida es un misterio. ¿Como saber lo que la vida es? ¿Como saber quienes somos en la vida? ¿Como saber cuan verdadero es lo que encontramos?
Uno puede no saber, no querer, no poder. Uno se pierde, son tiempos estables, monótonos, agobiantes, en donde el horizonte es siempre el mismo, pero si uno se pierde, es porque algo esta buscando, porque hay algo que le falta, o que le sobra. A fin de cuentas, seria estúpido que no nos perdamos, ser lo mismo todo el tiempo, toda la vida, sería el asesinato mas grande a esa supuesta verdad que siempre se quiere hallar.
¿Que es ser en esta vida? o ¿ que es lo que debemos ser?, preguntas opuestas, que se miden en la batalla.
La respuesta que se pueda conseguir, depende de como uno se pare frente a la multitud de nosotros. No podemos vivir sin otro, eso no significa que debamos ser el otro. Fácil de decir, difícil de entender imposible de separar. Quizá debamos asumir que no vivimos de la certeza, ni de la duda interminable, sino de nuestros hallazgos pocos claros, no determinantes, de esas cosas que hicimos nuestras, que se nos revelaron después de intentarlo miles de veces, que se quedaron con nosotros a pesar del dolor, de la repetida derrota, que sin quererlo, pero actuando, nos corrieron de ese lugar oscuro y callado que nosotros mismos nos creamos. Quizá la verdad no exista y si lo haga nuestra convicción. ¿Convicción de que? De despertarse todos los días y a pesar de todo, creer que no todo es lo mismo, que se puede cambiar lo que otros consideran in-cambiable que la revolución se hace caminando, aunque esos pasos sean pequeños, aunque los pies duelan o se sientan cansados. Convicción de saber que se está sintiendo, aunque hoy sea dolor, convicción de creer en la diferencia, de no amanecer siendo igual que ayer. Convicción de amar lo que se piensa, pero más lo que se hace y sobre todo las ideas que se prestan al debate, que se deshacen y se hacen cuando se nutren con la refutación, la desconfianza o la firmeza de las ideas de otro. Convicción de estar solos, pero certeza de conocer a otro que con su soledad no se conforma. Convicción de tener miedo, de no ser perfecto, de no ser como el mundo espera, pero si como nosotros esperamos. Convicción de crecer por las palabras que nos definen, y de mutar por las palabras que creyeron hacerlo y sin embargo nos han lastimado. Convicción de verse entero, pero aceptarse dividido. Convicción de querer mas, pero no desechar lo que se tiene. Convicción de ser, de ser como se quiera. Convicción de no ser uno solo, si no muchos, sin perder la esencia, encontrándose en el camino, pero sin miedo a pisar uno nuevo.

"Hablando de la libertad" L.R
Hice a mi cuerpo amigo del viento y la distancia y me fui a buscarle una verdad a mi corazón. Algo tan grande como el cielo y las montañas, y tan pequeño como una gota de rocío. Y ya no estuvo mas conmigo mi corazón se fue a posar en cada una de las cosas. Y ahora solo un camino he de caminar, cualquier camino que tenga corazón, atravesando todo su largo sin aliento, dejando a tras mil razones en el tiempo. Morir queriendo ser libre, encontrar mi lado salvaje, ponerle alas a mi destino, romper los dientes de este engranaje. Hice un lugar en el refugio de mis sueños y guarde ahí mi tesoro mas preciado, donde no llega el hombre con sus jaulas, ni la maquinaria de la supervivencia. Me fue más fácil intentar la vida, que venderla al intelecto y a la conformidad.
Iruya, Salta. Marzo 2012
Tilcara, Jujuy. Marzo 2012
Yavi, La Quiaca, Jujuy. Marzo 2012
Río Caravelas, cerca de casa
Tafí del Valle Tucumán, Marzo 2012