martes, 10 de septiembre de 2013

Antes de dormir.

Enciendo un cigarro ( ya no distingo si es por placer o por inercia). En el fondo, justo detrás de mi espalda, suena una insaciable trompeta, no hay palabras, solo ritmos y armonías. Me siento bien. No estoy enferma. Hoy me siento bien, no me siento normal. Veo como pasan mis pensamientos, tan antagónicos, tan modernos. La música para y yo termino mi cigarro. Sonrío, me contemplo en silencio. Traigo conmigo el recuerdo perdido. Otra nota que interrumpe el silencio. Miro por la obscuridad a mi ventana, parece que el invierno ha pasado. Parece que algo cambia en este sitio. Yo no me encuentro peleando, ya no me estoy paralizando. Una dulce guitarra me sopla la espalda. Yo me transporto, me voy en un río a una quebrada lejana. Tambores que suenan, me voy en la arena. Mi imaginación vuela, el tiempo se vuelve una hoguera. Otra vez el silencio, el rasguño del tedio. Miradas altivas, imágenes furtivas. El humo que exhalo, tu voz que me espía. Mis ojos cerrados. Mi mente dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario