domingo, 9 de febrero de 2014

Estos son los restos de mi...

Capitulo 3 - Insomnio

Solo basta con tocar la parte más sensible de tu mente para contemplar con los ojos casi mudos una noche más que se va. Con las piernas estiradas y los pies reposando en el marco de la ventana, espero que esto que siento fluya por los techos, confundiéndose con una gota más de agua.
Son mis tiempos difíciles los que me alejan de conocer lo que ronda por las sombras de mi conciencia.
Cuando el mundo duerme y uno está despierto, son distintas las cosas que pueden contemplarse. Pequeños pedazos de uno mismo se van desplegando en el aire y las palabras que no se dijeron, a veces, empiezan a patear la calma simulada del momento. Entonces uno se enfrenta con su propia mentira. Son tantas las cosas  que no nos contamos, disfraces de un mismo deseo que se  oculta, un discurso que aprendimos de memoria.
Y entonces ahí está uno, absorto en una historia que es suya, pero que no encuentra una nueva manera de contarla. Ahi está uno, caminando en el recuerdo del presente que se le escapa y en el pasado que se avecina, durmiendo en los hubiese y en los tendría.




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