martes, 2 de abril de 2013

La misma canción, nuevos oídos.

Voy a escuchar esa canción, voy a darle arranque. Voy a mirar por esta ventana mojada y voy a ver como tu recuerdo se aleja con la lluvia, como desaparece entre las hojas amarillas acurrucadas en el techo, como se vuelve nada entre los días. Hoy puedo escuchar esa canción, puedo tocarla, puedo sentirla, sin tener tu sonrisa macabra, tu sonrisa burlona comiendo mis sienes una y otra vez. Hoy puedo empezar a encontrarme sin vos, sin nadie, sola encontrándome. Ya no muerdo el anzuelo, ya no te veo entre mis sueños negándome lo que puedo ser. Ya no me mato hallando tu camino, ni hallándome en él, porque tengo el mio. Estoy sola, que felicidad ya no sentir tu nombre entre mis pensamientos, que felicidad no poder ni querer nombrarte. No existís en mí, porque ya entendí, porque ya probé soltarte y soltarme. Que bien que suena la canción, que bien me hace descubrirla nuevamente, que bueno poder enumerarla entre mis tesoros. Y acá estoy descubriéndome en lo ya dado, descubriéndome en el lugar en donde nada cambia, en las calles que siempre pisamos, en el mismo río, pero con nuevos ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario