Anoche le hablé a mi fantasma preferido, solo estaba buscando respuestas en la oscuridad. Cerré los ojos, me fuí del mundo exterior. Una llave a punto de abrir una puerta apareció en mi sueño, yo era la cerradura, pero la llave no podía girar. Solo bastó con darle un golpecito y encontré del otro lado lo que me había olvidado de saber.
Encontré mis respuestas, las encontré y ahora no sé a donde tirarlas. Busqué cementerios de excusas y basureros de peros, pero sé que ahi ya no encajan mis soluciones.
He abierto los ojos, el mundo a mi alrededor no ha cambiado, todos siguen caminando con los pies ¿entonces por qué me confundo en mis certezas? Hasta donde he de ir, donde tendré que buscarnos a partir de aquí. Ya nos sé, ya no puedo ocultarnos. ¿Como hemos de mirarnos ya sabiendonos como nos sabemos?

No hay comentarios:
Publicar un comentario