A veces simplemente no conviene pensar en todo lo que podría haber sido. Horas sin tiempo me esperan para aprender a no depender de tu voz.
No viajamos solos en este misterio y nadie puede poner alguna vez la mente en blanco. Las sensaciones nos asaltan, no les importan los momentos.
No voy hilar pensamientos, no voy a criticarlos, solo los dejaré salir, los escupiré antes de pensarlos, no les daré mi forma. Serán lo que tengan que ser y yo seré con ellos.
No me interesa que puedas entenderme, pues verás que estoy pretendiendo no entenderme. Se ha roto el hilo que nos sostenía, se ha ido. Y yo estoy aquí suspendida, pensando hacia donde tengo que caer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario