Como Sigmund Freud dijo alguna vez "No soy ni esto ni lo otro, ni soy en realidad nada muy a fondo"
lunes, 18 de marzo de 2013
Con un cerilla voy a pelear mi destino.
Apago mis sentidos, me quedo en la obscuridad de esta habitación una vez más. Me engaño al creer que no estoy pensando, me miento y me creo mis mentiras, percibo lo que quiero percibir y formo un nudo indescifrable de ideas amantes del espanto, de punzantes palabras que me atan al suelo, al piso embarrado. Busco, miro alrededor, intentando matar al culpable, pero no puedo matar lo que alguna vez fui, no puedo matar a las palabras que me dije para no encontrarme nunca, para olvidarme de mirarme. Silencio, maldito y perverso silencio que me hace escucharme, soy la perfecta asesina de mis verdades, de mis ojos, de esos ojos que están esperando a ser usados para mirar lo que nunca quise ver, lo que nunca pude ver, lo que esta latente esperando para vivir. Algún día, algún día me repito y silencio al silencio con alguna incoherencia desubicada que viene a jugar de local para callar a lo que no habló todavía. Y así sigo, asesinando a lo que quiere nacer de mi más profundo deseo, como un deporte macabro, como una broma mal intencionada. Me enojo, pero sigo, nunca aprendí a quedarme quieta, nunca entendí el "no te muevas de acá", voy a moverme, aunque sea voy a arrastrarme para alejarme de esta luz apagada adentro mio, voy a encender por lo menos una vela, voy a ser fuerte contra mi fuerza, me voy a dar batalla.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario