domingo, 19 de octubre de 2014

Temblor.

Temblor. En mi cuerpo, en mis pensamientos nauseabundos. En cada uno de mis recuerdos.
Mientras cada lagrima estalla sobre esta mesa quemada,  me dejó tocar por esas voces que han gritado como yo tantas veces.
Espejos en la noche, ojos rojos al amanecer desnudo de esta hambrienta ciudad.
Ventanas que despiertan todas mis huidas. No puedo permanecer.
Incendio voluntario de todas mis voluntades. Repeticiones que agotan todas mis oportunidades.
Ausencias, llegadas y nuevas partidas por comenzar.
El paso que hay que dar y todo lo que queda por abandonar.
Certezas que desconciertan todas las miradas. Lenguetazo de verdades que no quieren escucharse.
Tiempos que no marcan mi tiempo.
Liberarse cuesta caro, abandonar todos los goces que nos atan y nos alimentan. Quedarse, impacientarse, consumirse entre estas veredas antiguas, significa morir. Morir en sueños ajenos.

https://www.youtube.com/watch?v=0zbxFk6R4vY&list=PLCA5D0E7956773A8B&index=4

No hay comentarios:

Publicar un comentario