Como Sigmund Freud dijo alguna vez "No soy ni esto ni lo otro, ni soy en realidad nada muy a fondo"
miércoles, 27 de febrero de 2013
Me falto, porque te espero.
"Somos pacientes de la espera" escribió y cantó un amigo alguna vez. ¿Qué es para mi ser paciente de la espera? ¿ Qué es para nosotros?. El esperar, la espera, es relativo, todo se trata de a quien se espera o que se espera. La espera se convierte en un problema, en una situación de estática desesperación, cuando vivimos esperando recibir de otro algo, cuando pensamos que el otro debería actuar de tal o cual manera. Cuando esperamos tanto, cuando pensamos tanto, nos decepcionamos ¡PUM! nos fallan, nos lastiman, nos dejan desprotegidos. Cuando los demás esperan algo o tanto de nosotros ¡PUM! fallamos, defraudamos, no estamos. El tema es que vivimos esperando, esperando, esperando, esperando y así la falta, el vacío la nada, se hacen presentes, nos aturden, nos descarnan, nos desvelan. La espera es necesaria , pero cuando ella nos sirve para llegar a algo, cuando la falta, se convierte en el motor de nuestros pasos, cuando reconocemos que adentro de nosotros hay algo más que puede salir, que puede brillar. Cuando tenemos el objetivo adelante y usamos la falta y la espera para alcanzarlo, es cuando nos convertimos en dueños y ya no en pacientes de la espera, de nuestra espera, de la espera hacia uno mismo.
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