domingo, 10 de abril de 2016

Hermanos

Las mismas calles nos vieron crecer y nos hicieron diferentes, Menos mal.
Aprendimos a encontrarnos en acordes enfrentados. Pasiones desiguales nos hicieron hermanos.
Pudimos curar heridas en silencio, en ríos devastados, en muelles olvidados. No pusimos palabras cuando no había.
Crecimos a fuerza de necesidades voraces de salir del tedio, del tedio del "todo es igual".
Jugamos a que nos íbamos, hasta que nos fuimos. Nos fuimos por caminos separados, pero nunca estuvimos mas juntos. Nos fuimos a encontrarnos. Me ensañaste en la distancia, te mantuve en esos muelles por muchos tiempo. Siempre en el mismo lugar.
Y pudimos. Y nos quedamos solos. Y lo hicimos a costa del olvido, a costa del miedo, a costa de dejar de ser lo que eramos, para volver a nacer. Nos encontramos y nos disfrutamos como nunca, como nadie. Lo logramos solos, pero juntos en la distancia.
La vida nos dió la posibilidad de elegir como ser y con quien ser.  Nos elegimos hermanos, para bien y para mal. Locura desatada, paciencia infinita. El impulso de la confrontación y la mirada tranquila de quien sabe que todo llega. La necesidad de escupir palabras y la tranquilidad del silencio. Diferentes, pero  iguales. Sanamos por la confluencia de nuestros defectos y de nuestras virtudes.
Hermanos antes y después. Hermanos ahora y para siempre.