jueves, 17 de abril de 2014

Eclipse.

Me mantuve aquí largas horas evitando mis sueños, temiendo dormir y encontrarte en ellos. Encendí un cigarro y estuve corriendo por esas calles que transcurren sin sentido en mi pensamiento.
Solo me dispuse a ver como el cielo mantenía en suspenso una medalla sangrienta. Observe como todo se volvía negro, como aquello que existía y resplandecía desaparecía por completo. Envidié entonces al firmamento, deseaba con ganas poner tu nombre en lo alto y que se ocultara por completo. Mi cigarro se acababa y también mi tiempo. Mientras quería que  te eclipsaras y te fueras con el viento, esperaba que estuvieses contemplando también esa noche el cielo. Solo estaba deseándote en silencio.